Introducción
La hiperhidrosis es un estado en el que el cuerpo produce una cantidad de sudor desproporcionada a las necesidades fisiológicas de regulación de la temperatura corporal; es decir, el paciente suda demasiado y sin motivo.
La hiperhidrosis suele ser una condición primaria, sin que exista una causa aparente. Sin embargo, existen algunas enfermedades y algunos medicamentos que pueden provocar una sudoración excesiva.
En este artículo explicaremos qué es la hiperhidrosis, por qué aparece, cuáles son sus principales causas y cuáles son las opciones de tratamiento.
¿Qué es el sudor?
El sudor es una sustancia compuesta por agua (99 %) y pequeñas cantidades de sales minerales (1 %), básicamente cloruro de sodio y urea. Otras sustancias presentes en la sangre también pueden estar presentes en el sudor, como calcio, magnesio, potasio, zinc y hierro. Estas, sin embargo, suelen encontrarse en concentraciones muy reducidas.
Contrariamente a lo que muchos piensan, el sudor no es una vía de eliminación de toxinas y no sirve para expulsar impurezas del organismo. Pasar un tiempo en una sauna puede ser relajante, pero no hará que elimine nada en cantidades relevantes, aparte de agua y sal.
El sudor es producido por las glándulas sudoríparas, que son glándulas situadas en las capas más internas de la piel (dermis), y que se comunican con la capa más superficial (epidermis) a través de microconductos que desembocan en poros de nuestra piel, tal como puede verse en la imagen de al lado.

El sudor tiene como función básica ayudar a regular nuestra temperatura corporal. La producción de sudor por las glándulas sudoríparas está controlada por el sistema nervioso central, concretamente por el hipotálamo, donde se encuentran las neuronas termosensibles.
El sistema nervioso también puede estimular la sudoración en momentos de estrés emocional. Por lo general, en estos casos la transpiración se limita a ciertas zonas del cuerpo, como manos, pies, axilas y cabeza.
¿Qué es la hiperhidrosis?
Como ya se ha mencionado al inicio del texto, la hiperhidrosis es un estado en el que el cuerpo transpira más de lo que sería necesario para enfriar el organismo.
Cualquier parte del cuerpo puede verse afectada por la hiperhidrosis; sin embargo, las palmas de las manos, las plantas de los pies, la cara y las axilas son las localizaciones más comunes. Por regla general, la hiperhidrosis es una sudoración focal, afectando solo a una zona del cuerpo.
Actualmente, para el diagnóstico de la hiperhidrosis utilizamos los siguientes criterios:
- Sudoración focal excesiva con más de 6 meses de duración y sin causa aparente.
Más dos de los criterios enumerados a continuación:
- Sudoración bilateral y simétrica (afecta a ambas manos, pies y/o axilas).
- Sudoración que dificulta las actividades diarias habituales.
- Sudoración excesiva que ocurre al menos 1 vez por semana.
- Inicio del cuadro antes de los 25 años de edad.
- Antecedentes familiares de hiperhidrosis.
- Sudoración focal durante el sueño.
Aproximadamente el 2 % de la población cumple criterios para el diagnóstico de hiperhidrosis.
Las personas de origen asiático, principalmente los japoneses, tienen un mayor riesgo de presentar la enfermedad. La hiperhidrosis focal es más común en adolescentes y jóvenes; menos del 5 % de los casos se inicia después de la pubertad, lo que hace que todo adulto con un cuadro de sudoración excesiva de inicio reciente deba ser investigado por enfermedades metabólicas o por el uso de medicamentos.
La hiperhidrosis suele empeorar en periodos de calor o durante el estrés emocional, pero muchos de estos pacientes sudan en todo momento, sin que exista un factor desencadenante aparente.
Aunque no es una enfermedad grave ni cause grandes complicaciones, la hiperhidrosis puede ser molesta e interferir con la vida social y profesional de los pacientes. El exceso de sudor en las axilas puede manchar la ropa y ser estéticamente indeseable, mientras que la transpiración en las manos puede mojar papeles, dificultar el manejo de instrumentos y causar incomodidad al estrechar la mano de otras personas.
Además de la incomodidad social, la hiperhidrosis favorece la aparición de otras enfermedades de la piel, como eccemas, verrugas, dermatitis atópica, infección fúngica de las uñas, pie de atleta, foliculitis y malos olores.
Si desea saber más sobre las enfermedades relacionadas con la hiperhidrosis, acceda a los enlaces de abajo:
- Dermatitis atópica.
- Micosis de las uñas.
- Tiña del pie.
- Mal olor de los pies.
- Mal olor en las axilas.
Causas
La hiperhidrosis primaria, es decir, la hiperhidrosis sin causa aparente, suele ser localizada, afectando solo a las manos, los pies o las axilas. En ocasiones, el exceso de sudor en la cara y el cuero cabelludo puede formar parte del cuadro.
Cuando la hiperhidrosis es difusa y/o se inicia en la edad adulta, hay que pensar en causas secundarias; entre ellas podemos citar:
- Neoplasias.
- Linfoma.
- Diabetes.
- Enfermedades de la tiroides.
- Tuberculosis.
- VIH.
- Otras infecciones.
- Enfermedades febriles.
- Alcoholismo crónico.
- Gota.
- Menopausia.
- Feocromocitoma.
- Medicamentos.
Entre los medicamentos que pueden causar hiperhidrosis están:
- Propranolol.
- Nifedipino.
- Fisostigmina.
- Pilocarpina.
- Antidepresivos.
- Insulina.
- Hipoglucemiantes orales.
- Tamoxifeno.
- Sildenafilo.
- Omeprazol.
- Ciclosporina.
- Tramadol.
En general, cuando la hiperhidrosis está siendo provocada por alguna enfermedad, el paciente ya presenta signos y síntomas que nos ayudan a identificar la enfermedad de base. Si el paciente presenta fiebre, pérdida de peso, tos, lesiones en la piel, etc., es fácil sospechar que la aparición de hiperhidrosis esté relacionada con una enfermedad sistémica y no sea un cuadro primario. Una hiperhidrosis que solo aparece durante el sueño también sugiere la presencia de una causa secundaria.
Tratamiento
Existen varias opciones de tratamiento para la hiperhidrosis, desde desodorantes hasta cirugías. La intensidad de los síntomas, la zona que transpira en exceso y las expectativas de los pacientes deben tenerse en cuenta a la hora de decidir cuál es el tratamiento que mejor se aplica a cada caso.
Antitranspirantes
Los desodorantes antitranspirantes se comercializan en farmacias y supermercados y normalmente se presentan en formato roll-on, crema o aerosol. Son productos que contienen sales metálicas, por lo general sales de aluminio, que obstruyen los poros de las glándulas sudoríparas en la piel. Estos productos solo funcionan en casos de hiperhidrosis leve.
Si los antitranspirantes comunes fallan, existen soluciones más potentes, como el cloruro de aluminio hexahidratado en concentraciones que varían del 10 al 30 %, que pueden utilizarse en manos, pies y axilas. Los resultados suelen aparecer en el plazo de una semana, pero es frecuente que el tratamiento tenga que suspenderse por irritación de la piel.
Medicamentos
Los anticolinérgicos son un grupo de fármacos que actúan inhibiendo los neurotransmisores que estimulan la secreción de sudor por las glándulas sudoríparas. Actualmente, es un tratamiento poco utilizado debido a la elevada tasa de efectos secundarios y a su baja eficacia. El glicopirrolato (60 % de eficacia) y la oxibutinina (50 % de tasa de eficacia) son los más usados.
En los pacientes que presentan hiperhidrosis relacionada con el estrés emocional, el uso de propranolol o de ansiolíticos, como el diazepam, puede aliviar los síntomas.
Iontoforesis
La iontoforesis se utiliza para tratar la hiperhidrosis palmar (manos) y la hiperhidrosis plantar (pies). El tratamiento consiste en el bloqueo temporal de las glándulas sudoríparas mediante una ligera descarga eléctrica emitida dentro de un recipiente con agua. Los tratamientos duran alrededor de 30 minutos y suelen aplicarse en días alternos, con una tasa de éxito superior al 85 %. Los resultados son temporales y el tratamiento necesita repetirse de forma constante.
Los efectos adversos más frecuentes son la irritación y la sequedad de la piel. El dispositivo puede adquirirse y, tras el debido entrenamiento, el paciente puede utilizarlo en casa.
Aplicación de Botox
La toxina botulínica, comercializada con la marca Botox, cuando se aplica en las zonas que transpiran en exceso, actúa bloqueando las neuronas que estimulan el funcionamiento de las glándulas sudoríparas, provocando una reducción temporal de la producción de sudor en estas áreas.
El Botox puede aplicarse en manos, pies, axilas y cara, presentando una alta tasa de éxito, con efectos que duran varias semanas.
Las desventajas de las aplicaciones de Botox son los pinchazos de la aguja y la necesidad de un médico con mucha experiencia para evitar complicaciones, como la debilidad muscular.
Termólisis por microondas
Este tratamiento se realiza mediante un aparato que emite microondas capaces de destruir las glándulas sudoríparas. Habitualmente, el tratamiento se lleva a cabo con 2 o 3 sesiones de 30 minutos, con intervalos de 3 meses. La tasa de éxito es del 80 al 90 %.
El efecto secundario más común de la termólisis es una sensación extraña en la piel en el lugar de la aplicación, que puede durar hasta alrededor de 1 mes.
El principal aspecto negativo de la termólisis es su elevado coste actual.
Cirugía
Si todos los tratamientos explicados arriba fallan, la cirugía se convierte en una opción.
Son dos los tipos de cirugías utilizadas en el tratamiento de la hiperhidrosis. Una de ellas es el legrado o la liposucción de la axila, que elimina las glándulas sudoríparas.
La otra opción es la simpatectomía torácica endoscópica (STE), que es una cirugía mayor y consiste en la sección o extirpación de los nervios de la médula espinal a nivel del tórax, responsables de la inervación de las glándulas sudoríparas de las axilas, manos y cara.
La STE es la última opción, pues es un procedimiento más complejo y que presenta mayores riesgos, realizándose bajo anestesia general.
En esta forma de cirugía, se introduce un endoscopio en el tórax a través de la axila. Se desinfla uno de los pulmones para que el endoscopio pueda llegar con más facilidad a la columna. El procedimiento se realiza primero de un lado y después del otro.
A pesar de ser un procedimiento con altas tasas de éxito, la STE presenta un efecto adverso común e incómodo: la sudoración compensatoria.
Este efecto secundario consiste en una sudoración intensa y excesiva que aparece en otras áreas del cuerpo, principalmente en la espalda, el abdomen y las piernas. Es un efecto secundario importante, que provoca gran insatisfacción, ya que el sudor puede ser tan intenso o incluso peor que la transpiración original que llevó a la cirugía.
Por este motivo, en la actualidad la simpatectomía torácica endoscópica se indica rara vez.
Referencias
- Primary focal hyperhidrosis – UpToDate.
- The Society of Thoracic Surgeons Expert Consensus for the Surgical Treatment of Hyperhidrosis – The Society of Thoracic Surgeons.
- A Comprehensive Approach to the Recognition, Diagnosis, and Severity-Based Treatment of Focal Hyperhidrosis: Recommendations of the Canadian Hyperhidrosis Advisory Committee – Dermatologic Surgery.
- Hyperhidrosis – American Academy of Dermatology.
- Hyperhidrosis – Medscape.
Dudas de los lectores sobre este tema
Preguntas reales enviadas por lectores y seleccionadas por el editor por su relevancia para este artículo.