Síndrome del ojo seco (queratoconjuntivitis seca)


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Escrito por Dr. Pedro Pinheiro
Revisado y actualizado el 28 de enero de 2026

¿Qué es el síndrome del ojo seco?

Sequedad ocular, falta de lágrimas, sensación de arenilla en los ojos, molestia y ardor pueden ser señales de una enfermedad llamada síndrome del ojo seco, también conocida como xeroftalmía, queratoconjuntivitis seca, queratitis xerótica o síndrome de disfunción lagrimal.

El síndrome del ojo seco es una afección común que ocurre cuando las lágrimas no son capaces de proporcionar una lubricación adecuada para los ojos. Las lágrimas pueden ser inadecuadas, ya sea por una producción insuficiente o por una mala calidad de las mismas.

En este artículo explicaremos qué es el síndrome del ojo seco, cuáles son sus causas, sus síntomas y las opciones de tratamiento disponibles.

Producción de la lágrima

La lágrima es producida por las glándulas lagrimales, que se encuentran ubicadas en los párpados superiores, en la región superolateral de las órbitas oculares, como puede observarse en la ilustración a continuación.

La lágrima producida sigue siempre un recorrido que va desde la glándula lagrimal hasta los canalículos lagrimales, los cuales drenan el líquido a través del conducto nasolagrimal hasta la cavidad nasal. Todo el mundo ha notado que, al llorar, aumenta la secreción nasal.

Sin embargo, la producción de lágrimas no ocurre solamente cuando lloramos. El acto de llorar simplemente incrementa de forma significativa la producción lagrimal. Si se presta atención, se puede notar que nuestros ojos están constantemente húmedos, cubiertos por una película llamada película lagrimal.

Ojos secos - lagrimas
Formación de la lágrima

La lágrima producida se distribuye sobre el ojo cada vez que parpadeamos. En el intervalo entre cada parpadeo, la película lagrimal sufre un proceso de evaporación, razón por la cual sentimos molestias y sensación de ojo seco cuando pasamos mucho tiempo sin parpadear.

La película lagrimal, además de su función obvia de lubricación, también proporciona nutrientes, oxígeno y anticuerpos a la superficie ocular.

La lágrima está compuesta por tres capas: una capa externa, más oleosa, compuesta por lípidos; una capa intermedia, constituida en un 99 % por agua; y una capa interna, formada por mucina. Cada una de estas capas tiene una función específica, y cualquier alteración en una de ellas compromete la calidad de la película lagrimal en su conjunto.

La producción lagrimal está influenciada por factores hormonales y también por ciertos estímulos externos, como la contaminación, alérgenos o traumatismos.

Glándulas lagrimales

Cada componente de la película lagrimal es producido por una glándula diferente. La capa más externa (lipídica) es producida por las glándulas de Meibomio, ubicadas en el borde de los párpados. La capa acuosa es producida por la glándula lagrimal principal y por las glándulas lagrimales accesorias (llamadas de Krause y Wolfring). La capa más interna (mucina) es producida por las células caliciformes localizadas en la conjuntiva.

Funciones de la lágrima

La película lagrimal es esencial para la salud y el buen funcionamiento de los ojos. Entre las diversas funciones de las lágrimas, podemos mencionar:

  • Lubricación: la lubricación proporcionada por la lágrima permite que los párpados se deslicen suavemente sobre los ojos, evitando la fricción durante el parpadeo. Imagine cuán doloroso sería parpadear si la superficie ocular estuviera completamente seca.
  • Protección: la lágrima contiene anticuerpos y otras sustancias antimicrobianas, siendo uno de los factores más importantes en la defensa del ojo contra agentes nocivos.
  • Nutrición: en la lágrima se encuentran diversos nutrientes que son utilizados por las células de la superficie ocular.
  • Oxigenación: el oxígeno del aire atmosférico se difunde a través de la lágrima y llega a las células de la córnea.
  • Visión: la película lagrimal es importante para una buena visión. Siempre que hay un exceso o una escasez de lágrimas en la superficie del ojo, la visión se ve afectada.

Causas del síndrome del ojo seco

El síndrome del ojo seco es una enfermedad crónica, caracterizada por la disminución de la producción de lágrimas o por una deficiencia en alguno de sus componentes.

La xeroftalmía puede dividirse en dos grupos principales, según la causa:

  • Disminución en la producción de lágrimas o deficiencia acuosa de la película lagrimal.
  • Evaporación excesiva de la película lagrimal, generalmente provocada por disfunción de las glándulas de Meibomio o deficiencia de mucina.

El ojo seco, por lo tanto, puede surgir debido a una baja producción de lágrimas o a la producción de lágrimas de mala calidad.

Factores de riesgo

Muchas veces no es posible determinar la causa exacta de la xeroftalmía, pero algunos factores de riesgo ya están bien establecidos.

Los principales factores de riesgo para el síndrome del ojo seco son:

Las personas que trabajan con computadoras, especialmente en ambientes con aire acondicionado, son algunos de los pacientes más frecuentes en los consultorios oftalmológicos con quejas de ojo seco. Los niños que pasan mucho tiempo jugando con videojuegos también suelen sufrir este problema.

Los pacientes sometidos a cirugía refractiva también pueden presentar, aunque sea de forma temporal, un cuadro de ojo seco en el postoperatorio, lo cual debe ser evaluado y discutido antes de la cirugía.

Síntomas

Los signos y síntomas más comunes del ojo seco incluyen:

  • Sensación de sequedad ocular.
  • Sensación de arenilla o cuerpo extraño en los ojos.
  • Ojos enrojecidos.
  • Ardor ocular.
  • Fotofobia (intolerancia a la luz).
  • Visión borrosa o nublada.
  • Lagrimeo excesivo.

El lagrimeo excesivo es un síntoma frecuente que suele causar cierta confusión en el paciente. En realidad, este lagrimeo es solo un reflejo del ojo al intentar combatir una superficie ocular enferma.

Dado que la película lagrimal es la primera capa que encuentran los rayos de luz al ingresar al ojo, una película lagrimal irregular puede deteriorar la calidad de la imagen que llega a la retina. Por eso, diversos grados de visión borrosa son comunes en personas con ojo seco. La deficiencia visual asociada suele ser temporal y habitualmente mejora con el tratamiento.

Los síntomas del síndrome del ojo seco tienden a empeorar al final del día, en condiciones de baja humedad (aire acondicionado, viento, etc.), exposición al humo del cigarrillo o tras períodos prolongados de lectura o uso de televisión o monitores de computadora (el paciente tiende a parpadear menos en estas situaciones).

Los casos más graves causan una gran morbilidad y pueden afectar la córnea e incluso provocar pérdida de visión.

Si los síntomas de sequedad ocular también se acompañan de sequedad bucal y otras quejas sistémicas, el médico debe considerar el diagnóstico de síndrome de Sjögren.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la historia clínica y en exámenes relativamente simples que evalúan la lágrima y pueden realizarse en el consultorio médico, como el test de Schirmer, la tinción con rosa de bengala y el tiempo de ruptura de la película lagrimal (BUT, por sus siglas en inglés).

  • Tiempo de ruptura de la película lagrimal (Break Up Time – BUT): Con ayuda de un colorante llamado fluoresceína, el médico evalúa cuánto tiempo permanece íntegra la película lagrimal sobre el ojo. Lo normal es que dure más de 10 segundos.
  • Tinción con Rosa de Bengala: La rosa de bengala es un colorante rosado que tiñe las áreas enfermas de la superficie ocular afectadas por la sequedad. También se puede usar la lisamina verde, que cumple la misma función, pero causa menos ardor al aplicarse.
  • Test de Schirmer: Ayuda al oftalmólogo a cuantificar la producción lagrimal. Consiste en colocar una tira de papel de filtro de 35 x 5 mm, con los primeros 5 mm doblados, en el fondo del saco conjuntival inferior. Tras 5 minutos, se mide la longitud del papel humedecido. Valores superiores a 15 mm se consideran normales; valores por debajo de 10 mm son muy sospechosos de ojo seco.

Dado que los síntomas de la xeroftalmía son inespecíficos, el médico debe considerar diagnósticos diferenciales con otras enfermedades, como alergia ocular, conjuntivitis crónicas, blefaritis, epiescleritis, etc.

Tratamiento

El tratamiento es variado y complejo, no siempre eficaz, y debe ser individualizado. Es importante intentar identificar cuál de las tres capas de la lágrima presenta alteraciones, ya que esto influye en la elección terapéutica.

Los tres objetivos del tratamiento del ojo seco son:

  1. Reponer las lágrimas.
  2. Conservar las lágrimas por más tiempo.
  3. Aumentar la producción natural de lágrimas.

Colirios

La reposición lagrimal debe hacerse con colirios lubricantes. Estas formulaciones tienen propiedades químicas muy similares a las de la lágrima natural y no contienen medicamentos activos. Las marcas sin conservantes son las más recomendables.

En los casos con inflamación significativa de la superficie ocular que contribuye al ojo seco, se puede usar un antiinflamatorio en forma de colirio llamado ciclosporina 0,05 % (Restasis®).

Además de desinflamar, el colirio de ciclosporina puede aumentar la producción de lágrimas. Es un medicamento muy eficaz y puede usarse a largo plazo, pero solo se indica en casos específicos.

Algunos colirios comerciales contienen vasoconstrictores. Aunque inicialmente mejoran la apariencia de los ojos y reducen el enrojecimiento, no deben usarse de forma rutinaria en pacientes con ojo seco.

Medidas generales

Las medidas generales para mejorar la calidad de vida del paciente con ojo seco incluyen:

  • Beber suficiente agua. Estudios muestran que una baja ingesta hídrica reduce la calidad y cantidad de lágrimas.
  • Evitar bebidas alcohólicas y con cafeína, ya que pueden disminuir la producción lagrimal.
  • Evitar ambientes con humo de cigarrillo y contaminación.
  • Usar gafas de sol envolventes en ambientes ventosos si los síntomas empeoran en estas situaciones.
  • Evitar medicamentos que puedan resecar los ojos (ver lista anterior).
  • Si el uso de lentes de contacto es molesto, el oftalmólogo puede recomendar lentes específicas para ojo seco.
  • Si pasa mucho tiempo frente al ordenador, recuerde parpadear con frecuencia. Al usar la computadora, se reduce la frecuencia del parpadeo, lo que empeora la lubricación ocular.
  • La suplementación con ácidos grasos esenciales (omega-3), presentes en pescados como el salmón y la sardina, y en el aceite de linaza, puede ser útil, aunque los estudios no son concluyentes.

Conservación de las lágrimas

En lugar de reponer la lágrima natural con colirios, el médico puede intentar conservar la lágrima del paciente por más tiempo en el ojo.

La forma más eficaz de hacerlo es mediante la oclusión del punto lagrimal, que es el conducto por donde la lágrima drena desde el ojo.

Esta oclusión puede ser temporal o permanente, realizada en quirófano o en el consultorio. Actualmente, existen oclusores del punto lagrimal (llamados plugs) que son fáciles de colocar y prácticamente no causan molestias al paciente.

¿Qué puede pasar si no se trata el ojo seco?

Dependiendo de la gravedad del ojo seco, la córnea y la conjuntiva pueden sufrir daños importantes. Puede desarrollarse una queratitis, que es la inflamación de la córnea.

La queratitis puede evolucionar hacia úlceras, opacidades corneales e incluso ceguera. Por eso, preste atención a los síntomas y siga el tratamiento indicado por su oftalmólogo.


Referencias



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