¿Qué es la masturbación?
La masturbación es el acto de estimular, mediante el tacto o el roce, partes del cuerpo para obtener placer sexual, como el pene, el escroto, el clítoris, la vulva, los senos o el ano.
Generalmente, se realiza de forma individual usando las manos, aunque también puede hacerse con objetos o con la ayuda de una pareja. Si se practica entre personas (masturbación mutua), es imprescindible el consentimiento explícito de ambas partes.
La masturbación es un comportamiento común que se observa en todas las edades, desde la infancia y adolescencia hasta la edad adulta, en personas de cualquier sexo. Es una forma saludable de explorar el propio cuerpo, descubrir qué resulta placentero sexualmente y cómo alcanzar el orgasmo con mayor facilidad.
El placer a través de la masturbación puede formar parte totalmente normal de la experiencia sexual. La frecuencia con la que las personas se masturban varía mucho de una a otra. Puede ir desde varias veces al día hasta solo de forma ocasional.
La frecuencia no es un problema en sí, salvo cuando el tiempo dedicado a la masturbación empieza a sustituir otros aspectos fundamentales de una vida saludable y equilibrada, como los estudios, el trabajo, las responsabilidades o las actividades sociales.
La masturbación es una forma de aliviar las tensiones sexuales que todas las personas experimentan. El deseo sexual es algo natural, incluso en quienes afirman no sentirlo.
La masturbación suele emplearse cuando la persona tiene deseo de mantener relaciones sexuales, pero no puede hacerlo en ese momento. Este deseo puede surgir de diversas maneras: viendo imágenes en vídeo o revistas, escuchando relatos, recordando experiencias anteriores, recibiendo caricias, besos, etc.
¿Quién se masturba?
Prácticamente, todo el mundo se masturba. En un estudio nacional realizado en Estados Unidos, alrededor del 94 % de los hombres y el 85 % de las mujeres declararon haberse masturbado alguna vez en la vida.
La masturbación suele ser el primer acto sexual experimentado por la mayoría de los hombres y mujeres. En los niños pequeños, forma parte normal de la exploración corporal durante el desarrollo. La mayoría de las personas continúa masturbándose en la edad adulta, y muchas lo hacen durante toda su vida.
Tanto hombres como mujeres sienten la necesidad de masturbarse, pero debido a que vivimos en una sociedad patriarcal, machista y conservadora, la masturbación femenina sigue siendo mucho menos aceptada que la masculina.
Por ejemplo, es mucho más habitual que los padres acepten que su hijo adolescente se masturba con frecuencia que lo hagan respecto a su hija. Mientras que los chicos hablan abiertamente sobre la masturbación desde el inicio de la pubertad, este tema no es tan natural entre las chicas.
A medida que las mujeres maduran, comienzan a sentirse más seguras en el plano sexual, y la masturbación se vuelve más habitual, aunque muchas no se atreven a reconocerlo. En algunos casos, la masturbación femenina ha sido tan reprimida durante la infancia y la adolescencia que muchas mujeres crecen sin desarrollar el hábito de tocarse. El contacto con la masturbación puede llegar mucho más tarde, a veces solo al establecer una relación estable.
La masturbación, especialmente la masculina, es más frecuente durante la adolescencia. Algunos jóvenes pueden masturbarse a diario, incluso varias veces al día. La necesidad disminuye con la edad, pero suele mantenerse a lo largo de toda la vida, incluso en personas casadas.
El hecho de que la pareja se masturbe no significa necesariamente que exista insatisfacción en la vida sexual del vínculo. La masturbación y el sexo con penetración son actos sexuales distintos y complementarios.
Masturbación en la infancia
La masturbación puede comenzar incluso en la etapa de bebé, como parte del proceso de descubrimiento del propio cuerpo. Algunas niñas y niños aprenden pronto que la estimulación de los genitales produce placer, y lo hacen de forma inocente, sin que haya fantasías sexuales asociadas.
En muchas ocasiones, los padres no reconocen que se trata de masturbación, ya que no siempre se realiza con las manos, sino a través de movimientos del cuerpo que provocan fricción de los genitales contra el sofá, el asiento del coche, la cama, etc.
En algunos casos, ni siquiera hay fricción directa de los genitales, lo que hace aún más difícil identificar el acto. Algunas niñas y niños pueden masturbarse incluso mientras duermen, lo que lleva a ciertos padres a pensar erróneamente que se trata de epilepsia o trastornos del movimiento (discinesias).
Los padres no deben alarmarse si sus hijos pequeños se masturban. Rara vez hay una intención sexual detrás, y una reacción excesivamente negativa puede generar traumas. La forma adecuada de abordar la situación no es decir que lo que están haciendo está mal o es feo, sino explicarles que se trata de un acto íntimo y privado, y que existen lugares apropiados e inapropiados para hacerlo.
Sin embargo, si el niño o niña se masturba con mucha frecuencia (varias veces al día), esto puede ser señal de estrés o ansiedad.
La masturbación intencional con el fin de aliviar tensiones sexuales suele comenzar solo a partir de los 10 años, aproximadamente.
¿Cómo se realiza la masturbación?
No existe una forma correcta o incorrecta de masturbarse. Si se alcanza el objetivo de obtener placer sexual, se puede considerar un acto de masturbación.
La masturbación es, en la mayoría de los casos, una actividad individual en la que el hombre o la mujer utilizan las manos para estimular sus genitales. Muchas mujeres tienen dificultades para alcanzar el orgasmo solo mediante la penetración, por lo que la estimulación directa del clítoris es una opción que puede mejorar la calidad de la vida sexual en pareja.
La mayoría de los hombres se masturba únicamente con las manos, mientras que en las mujeres es común el uso de métodos auxiliares como vibradores u otros objetos.
Uno de los pocos problemas de salud relacionados con la masturbación ocurre cuando se introducen objetos en la vagina o el ano. Estos pueden causar lesiones o quedar atrapados en las cavidades, lo que genera dolor y situaciones embarazosas.
Se debe evitar masturbarse con objetos que no estén diseñados específicamente para ese propósito. En el mercado de productos eróticos existen masturbadores tanto masculinos como femeninos que ayudan a practicar la masturbación de forma segura y sin riesgos para la salud.
Mitos
Hay indicios de que hombres y mujeres se masturban desde siempre. Existen piezas arqueológicas con más de 6000 años que muestran claramente imágenes de personas masturbándose.
Sin embargo, a lo largo del tiempo y en distintas sociedades, el acto de tocarse a sí mismo ha sido interpretado de diferentes maneras. Desde el siglo XVII, las sociedades más religiosas y conservadoras han sido cada vez más intolerantes con la masturbación, clasificándola como un acto pecaminoso y erróneo.
Es muy común ver a los religiosos buscar pasajes en la Biblia que puedan interpretarse como una condena a la masturbación. A partir de esa desaprobación surgieron numerosos mitos sobre supuestos efectos negativos de la masturbación para la salud.
Para que se tenga una idea de los extremos a los que se ha llegado, en los siglos XVII y XVIII la Iglesia católica llegó a considerar la masturbación un pecado peor que el incesto, algunas sociedades trataban el acto de tocarse como un delito con penas severísimas, e incluso médicos publicaban libros describiendo supuestas enfermedades causadas por la masturbación. Durante el siglo XIX se creía que masturbarse podía llevar a la locura.
No entraremos aquí en el mérito religioso de la cuestión, es decir, si la masturbación es o no un pecado, ya que tocarse el propio cuerpo es visto con distintos grados de gravedad según la religión o el creyente; en algunas religiones orientales el acto incluso es estimulado, mientras que en la tradición judeocristiana, la masturbación está firmemente condenada.
Este texto está dirigido a todas las personas, sean religiosas o no, creyentes en Dios o no; por tanto, nos limitaremos únicamente a las cuestiones científicas. Afortunadamente, la medicina actual se basa en hechos científicos y no se parece en nada a la medicina de siglos pasados que condenaba la masturbación.
20 mitos sobre la masturbación:
- Provoca acné.
- Hace crecer vello en las manos.
- Causa ceguera u otros problemas visuales.
- Masturbarse durante la menstruación es perjudicial.
- Masturbarse durante el embarazo es perjudicial.
- Provoca impotencia.
- Provoca pérdida de memoria u otros problemas cerebrales.
- Lleva a la locura.
- Hace que un brazo sea más largo que el otro.
- Provoca crecimiento de los pechos en hombres (ginecomastia).
- Causa infertilidad.
- Provoca artrosis.
- Produce sangrado en la orina.
- Aumenta el tamaño del pene.
- Afina el pene.
- Provoca infecciones urinarias.
- Es perjudicial para la salud.
- Causa calvicie.
- Hace perder la virginidad.
- Aumenta el riesgo de perversión sexual.
Muchos de estos mitos, creados con el objetivo de demonizar la masturbación, surgieron a partir de distorsiones o manipulaciones de ciertos hechos.
Por ejemplo, la supuesta relación con el acné se difunde fácilmente porque la adolescencia es la etapa en la que las hormonas provocan tanto la aparición de espinillas como un aumento del deseo sexual y de la masturbación. Lo mismo ocurre con la ginecomastia, más común en varones adolescentes. La asociación con la locura probablemente proviene del hecho de que algunos pacientes con demencia o enfermedades psiquiátricas graves pierden la inhibición y pueden masturbarse en público.
Estos son solo algunos mitos, pero hay muchos más. La masturbación no provoca ningún daño a la salud, ni física ni mental; por el contrario, puede aportar beneficios, como veremos más adelante.
La opinión actual de la comunidad médica es que la masturbación es una práctica natural y saludable en todas las edades y géneros, siempre que no se realice de forma compulsiva o en público. Si la masturbación no interfiere en tu vida diaria ni afecta tu vida sexual o profesional, se trata de una forma inocente y segura de obtener placer.
¿La masturbación puede volverse adictiva?
La cuestión de la adicción a la masturbación es controvertida. Lo que ocurre en algunos casos no es exactamente una adicción, sino un comportamiento sexual compulsivo. Algunas personas desarrollan una compulsión por el acto, llegando a masturbarse más de 10 veces al día.
Sin embargo, el comportamiento compulsivo es común en el ser humano y no está provocado por la masturbación en sí. Existen personas con compulsión por lavarse las manos, y eso no convierte el lavado de manos en un acto adictivo.
No existe un número máximo establecido de veces que una persona puede masturbarse al día. La compulsión por masturbarse no se define por la cantidad de veces, sino por las consecuencias que ese hábito tiene en la vida personal del individuo.
Aunque masturbarse con frecuencia no implica necesariamente un problema, la presencia de cualquiera de los siguientes signos puede indicar la necesidad de buscar ayuda psicológica o psiquiátrica:
- La masturbación ocupa demasiado de tu tiempo, al punto de dejar de cumplir tareas importantes.
- Tu vida personal o profesional se ve afectada por la masturbación.
- Prefieres quedarte en casa para masturbarte en lugar de asistir a actividades sociales como una fiesta o una reunión con amigos.
- Te masturbas en público o en lugares donde no lo desearías (por ejemplo, un baño público o en el mar durante un día de playa).
- Te masturbas incluso cuando no tienes ganas o no estás excitado.
- Te masturbas como forma de lidiar con emociones negativas.
- La masturbación interfiere en tu vida sexual.
Beneficios
Lejos de ser perjudicial, la masturbación puede ser beneficiosa en varios aspectos. Las personas que se masturban tienden a conocer mejor su propio cuerpo y, en general, tienen una vida sexual más saludable y satisfactoria.
Quienes han sido sexualmente reprimidos pueden experimentar una mejora en su vida sexual al comenzar a masturbarse.
Entre los beneficios de la masturbación se encuentran:
- Ayuda a mujeres con dificultades para alcanzar el orgasmo.
- Ayuda a hombres con problemas de eyaculación precoz.
- Alivia los síntomas del síndrome premenstrual (SPM).
- Reduce el estrés.
- Mejora la calidad del sueño.
- Alivia los cólicos menstruales.
Aunque aún no está completamente comprobado, estudios recientes sugieren una posible relación entre la frecuencia de las eyaculaciones y la reducción en la incidencia del cáncer de próstata. Los hombres que eyaculan más de 20 veces al mes, ya sea mediante relaciones sexuales o masturbación, parecen tener un riesgo menor. Algunos estudios señalan que esta “protección” es más significativa cuando esa frecuencia comienza antes de los 20 años.
Referencias
- Masturbation – Better Health – Department of Health, State Government of Victoria, Australia.
- Gender differences in masturbation and the relation of masturbation experience in preadolescence and/or early adolescence to sexual behavior and sexual adjustment in young adulthood – Archives of sexual behavior.
- Infantile masturbation: Pitfalls in diagnosis and possible solutions – Indian journal of psychiatry.
- Gratification disorder (“infantile masturbation”): a review – BMJ.
- Neural Correlates of Sexual Cue Reactivity in Individuals with and without Compulsive Sexual Behaviours – Plos One.
- Give yourself a hand: the health benefits of masturbation – Queensland Government.
- Masturbation Addiction: Psychology, Effects, and Statistics – Addiction Resource.
- Masturbation in the United States – Journal of Sex & Marital Therapy.
Dudas de los lectores sobre este tema
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