Colesterol HDL: qué es, valores bajo, normal y alto


Foto del autor
Escrito por Dr. Pedro Pinheiro
Revisado y actualizado el 14 de enero de 2026

Introducción

El colesterol es una sustancia grasa, ampliamente presente en nuestro organismo y esencial para la formación de las células, el metabolismo de vitaminas, la producción de hormonas y otras muchas funciones vitales.

A pesar de ser una sustancia extremadamente útil, cuando está en exceso, el colesterol puede depositarse en las paredes de los vasos sanguíneos. Este proceso se llama aterosclerosis y es un importante factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares, como el ACV y el infarto agudo de miocardio.

En general, los pacientes con colesterol LDL elevado (conocido popularmente como colesterol malo*) y colesterol HDL bajo (conocido popularmente como colesterol bueno) son los que presentan mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

* Los términos «colesterol bueno» (HDL) y «colesterol malo» (LDL) pueden ser simplificaciones excesivas y engañosas porque no reflejan toda la complejidad de las funciones de estas lipoproteínas y su impacto en la salud cardiovascular. El colesterol en sí es una molécula esencial para diversas funciones del organismo, incluida la producción de hormonas y la formación de membranas celulares; lo que importa, en realidad, es cómo se transporta por la sangre. El HDL y el LDL son solo transportadores del colesterol, y no el colesterol en sí. Explicamos las lipoproteínas con más detalle en el artículo: Colesterol alto: qué son HDL, LDL, VLDL, ApoB y Lp(a).

Por ello, además de reducir el colesterol malo, aumentar el colesterol bueno suele ser uno de los objetivos del tratamiento en pacientes con problemas de colesterol. Por desgracia, a diferencia del LDL alto, que cuenta con diversas opciones de tratamiento, el HDL bajo es más difícil de corregir.

¿Para qué sirve el colesterol HDL?

Al igual que las gotas de aceite no se disuelven en el agua, el colesterol no consigue mezclarse con la sangre si no está unido a una proteína especial llamada lipoproteína.

Las dos principales lipoproteínas de nuestro organismo son el LDL, sigla de low-density lipoprotein, que en español significa lipoproteína de baja densidad, y el HDL, sigla de high-density lipoprotein, que en español significa lipoproteína de alta densidad.

Papel del LDL

El LDL es una lipoproteína que lleva el colesterol producido por el hígado al resto de las células y tejidos del cuerpo. Si el organismo tiene más colesterol del necesario, el exceso sigue circulando en la sangre en busca de algún órgano que necesite más colesterol para funcionar adecuadamente. Con el tiempo, el exceso de colesterol LDL circulante acaba depositándose bajo las paredes de los vasos sanguíneos, acumulándose en forma de placas de colesterol.

A medida que aumenta el depósito, la pared va creciendo y estrechando la luz del vaso (la parte hueca interna por donde circula la sangre) hasta el punto de bloquear el flujo sanguíneo, causando isquemia de los órganos irrigados por ese vaso tomado por placas de colesterol. Por eso el colesterol LDL se suele denominar colesterol malo. También por eso el exceso de colesterol LDL aumenta el riesgo de ACV e infartos.

Importancia del HDL

El HDL, en cambio, es una lipoproteína que realiza una función opuesta a la del LDL. Actúa como un “recolector” de colesterol, captando el exceso que circula en la sangre o que está depositado en los vasos sanguíneos para llevarlo de vuelta al hígado, donde será “desmontado”, incorporado a la bilis y eliminado por las heces.

Por lo tanto, cuanto mayor sea el nivel de colesterol HDL, menor será el riesgo de formación de placas de colesterol en los vasos sanguíneos. Por eso se le llama colesterol bueno o colesterol saludable.

Valores deseables

En general, cuanto más alto sea el HDL, mejor. La clasificación del colesterol HDL según su nivel en sangre se realiza de la siguiente manera:

  1. HDL en los hombres:
  • Menor de 40 mg/dL: valores por debajo de lo deseable.
  • Entre 41 y 60 mg/dL: valores normales.
  • Mayor de 60 mg/dL: valores ideales.
  1. HDL en las mujeres:
  • Menor de 50 mg/dL: valores por debajo de lo deseable.
  • Entre 51 y 60 mg/dL: valores normales.
  • Mayor de 60 mg/dL: valores ideales.

¿Por qué es tan difícil aumentar el HDL?

En la gran mayoría de los casos, el HDL bajo tiene un origen genético. El paciente tiene HDL bajo porque su organismo produce poco HDL de forma natural. Además, los valores pueden reducirse aún más por malos hábitos de vida, como una alimentación inadecuada, el sedentarismo y el tabaquismo.

Por lo tanto, el HDL bajo es un problema difícil de corregir por tres motivos:

  • Tener un origen genético lo vuelve incorregible de forma definitiva, al menos por ahora con nuestro conocimiento científico actual.
  • El hecho de que no existan medicamentos desarrollados específicamente para aumentar los valores de HDL impide que el paciente pueda elevar los niveles de esta lipoproteína simplemente tomando un comprimido al día, como ocurre con quienes desean reducir el LDL. Los fármacos utilizados para controlar el LDL incluso suelen aumentar el HDL, pero no están indicados en pacientes con LDL normal y HDL bajo.
  • Las únicas medidas eficaces son las relacionadas con cambios en los hábitos de vida, algo a lo que una buena parte de las personas se muestra muy resistente.

Causas del HDL bajo

Los niveles bajos de HDL pueden verse influidos por diversos factores genéticos, metabólicos y conductuales. Algunas de las principales causas incluyen:

  • Factores genéticos: las condiciones hereditarias pueden afectar a la producción y a la eficiencia del HDL en el organismo, dando lugar a niveles persistentemente bajos.
  • Sedentarismo: la falta de actividad física reduce la producción de HDL, ya que el ejercicio regular se asocia a un aumento de los niveles de esta lipoproteína.
  • Obesidad: el exceso de peso, especialmente la obesidad abdominal, se relaciona con niveles bajos de HDL debido a un metabolismo lipídico alterado.
  • Dieta inadecuada: el consumo elevado de grasas trans y las dietas ricas en hidratos de carbono refinados pueden disminuir el HDL, mientras que las dietas ricas en grasas saludables, como las monoinsaturadas y poliinsaturadas, favorecen niveles más altos.
  • Tabaquismo: el tabaco reduce los niveles de HDL y, además, perjudica la funcionalidad de esta lipoproteína.
  • Diabetes tipo 2 y resistencia a la insulina: estas condiciones se asocian a un perfil lipídico alterado, incluido un HDL bajo, debido a cambios en el metabolismo de los lípidos.
  • Uso de ciertos medicamentos: algunos fármacos, como betabloqueantes, benzodiazepinas, esteroides anabolizantes y progestágenos, pueden reducir los niveles de HDL.
  • Síndrome metabólico: esta condición, caracterizada por un conjunto de factores de riesgo como hipertensión, obesidad abdominal y resistencia a la insulina, se asocia con frecuencia a niveles bajos de HDL.

¿Cómo aumentar el HDL?

Lo que presentamos a continuación son 10 consejos para elevar el colesterol HDL. En general, ninguna de las medidas que se explicarán produce un aumento grande del HDL por sí sola. Para obtener una respuesta relevante, es necesario combinar al menos 2 o 3 de los siguientes consejos.

Ejercicios aeróbicos

Los ejercicios aeróbicos frecuentes, es decir, al menos 20 a 30 minutos, 4 a 5 veces por semana, pueden aumentar el colesterol HDL alrededor de un 5 a un 10 % en adultos sedentarios. Cuanto más intensa y más frecuente sea la actividad, mejor será la respuesta.

Ejemplos de ejercicios aeróbicos incluyen caminar, correr, montar en bicicleta, nadar, jugar baloncesto, fútbol o cualquier otra actividad que aumente la frecuencia cardiaca de forma constante durante al menos 30 minutos. Para ser eficaz, el corazón tiene que mantenerse acelerado todo el tiempo, dentro del rango de quema calórica recomendado para su edad. Si usted camina y se detiene a cada momento, permitiendo que el corazón desacelere y vuelva a su nivel normal de latidos, eso no tiene ningún efecto.

Para aquellas personas con falta de tiempo, 20 minutos de ejercicio, al menos 3 veces por semana, es el mínimo aceptable.

Si usted ya es una persona físicamente activa (30 minutos, 5 veces por semana) y aun así tiene el HDL bajo, aumentar la carga de ejercicio no aportará grandes beneficios. Es mejor centrarse en otros cambios de hábitos de vida.

Perder peso

Este consejo, obviamente, solo sirve para personas obesas o con sobrepeso. Si usted ya es delgado, es decir, si tiene un índice de masa corporal por debajo de 25, perder peso tendrá poca influencia en su HDL.

Sin embargo, en aquellas personas con un IMC superior a 25 y, sobre todo, en las que tienen un IMC superior a 35, cada kilo perdido cuenta. De media, por cada 2,5 kg adelgazados, el HDL sube 1 mg/dl. Por lo tanto, una persona con colesterol HDL de 35 mg/dl que logra adelgazar de 100 kg a 75 kg, tendrá su colesterol HDL aumentado hasta alrededor de 45 mg/dl.

Dejar de fumar

En las personas que tienen HDL bajo y fuman, dejar el tabaco puede elevar los niveles hasta en un 10 %.

Evitar el consumo excesivo de bebidas alcohólicas

Si por un lado el consumo moderado de alcohol parece mejorar de forma relevante los niveles de HDL, si el paciente se excede y toma más de 2 o 3 dosis de alcohol al día, el efecto de elevación del HDL se pierde y el riesgo cardiovascular se vuelve mayor.

Quien no bebe no debe empezar a hacerlo solo para aumentar el HDL, porque los riesgos del consumo de alcohol pueden superar los beneficios de pequeñas elevaciones del colesterol bueno.

Consuma grasas más saludables

Las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, presentes en el aceite de oliva, las aceitunas, el aceite de colza, las nueces, las avellanas, las castañas, los cacahuetes, los pescados ricos en omega 3, como el salmón, el atún y la sardina, las semillas de girasol, las semillas de sésamo y el aguacate, se consideran grasas saludables, que ayudan a reducir el LDL y a aumentar el HDL.

Por otro lado, las grasas saturadas o las grasas trans, presentes en la comida rápida, los dulces, el chocolate, la mantequilla, la carne roja y varios productos industrializados, son muy perjudiciales para la salud, pues, entre otros efectos, elevan el LDL y reducen el HDL.

Consuma más fibra

El consumo diario de alimentos ricos en fibra, como el salvado de avena, legumbres, frutas y verduras, ayuda a reducir el colesterol LDL y a elevar el colesterol HDL.

Evite consumir hidratos de carbono en exceso

El consumo excesivo de hidratos de carbono eleva los niveles de triglicéridos y reduce los de HDL. Los dulces, refrescos, pastas, pan, etc., si se consumen con mucha frecuencia, pueden empeorar sus valores de HDL. Dé preferencia al pan, cereales y pastas integrales, a los zumos naturales y al chocolate negro, con más del 70 % de cacao.

Las frutas tienen baja carga glucémica y no suponen un problema. Las frutas de color rojizo o violáceo parecen tener los mejores efectos sobre el HDL. Algunos ejemplos son la mora, las uvas, la cereza, el arándano rojo (cranberry), etc.

Evite medicamentos que reduzcan el HDL

Algunos medicamentos ampliamente utilizados por la población pueden provocar reducciones de los niveles de HDL. Los antihipertensivos de la clase de los betabloqueantes, como atenolol, propranolol y bisoprolol, son un ejemplo. Otro ejemplo son los ansiolíticos del grupo de las benzodiazepinas, como diazepam, midazolam, bromazepam y alprazolam.

Los esteroides anabolizantes o cualquier otro fármaco que contenga andrógenos o sus precursores también contribuyen a la reducción del HDL.

Margarinas ricas en fitosteroles

Existen en el mercado margarinas especiales con esteroles vegetales (fitosteroles) que ayudan a disminuir los niveles de colesterol LDL y a elevar los niveles de HDL. Las dos marcas más conocidas son Becel pro-activ® y Benecol®.

Atención: no sirve cualquier margarina. Si no están enriquecidas con fitosteroles, el resultado es el opuesto al deseado.

Medicamentos que aumentan el HDL

La mayoría de los fármacos utilizados en el tratamiento del LDL y de los triglicéridos también elevan el HDL. Los más eficaces son la niacina y el gemfibrozilo. Las estatinas más potentes, como la rosuvastatina, consiguen elevar el HDL hasta en un 10 %.

¿Tiene sentido intentar aumentar el HDL?

No existen evidencias sólidas que justifiquen la adopción de tratamientos dirigidos específicamente a aumentar un colesterol HDL bajo, por lo que este enfoque no se recomienda.

En su lugar, se sugiere que la reducción del colesterol LDL se haga de forma más rigurosa cuando el HDL es bajo. En todos los pacientes con alto riesgo cardiovascular, se recomienda ejercicio regular, abandono del tabaco, mantenimiento del peso corporal ideal y una dieta saludable, ya que estos comportamientos se asocian a mejores resultados cardiovasculares y a un aumento del HDL.

Se considera que pueden ser necesarios ejercicios de alta intensidad para aumentar la concentración de partículas de HDL. Medicamentos como los betabloqueantes, las benzodiazepinas y los andrógenos pueden reducir el HDL, pero no deben suspenderse si son esenciales para el tratamiento de otras condiciones médicas.

Es importante destacar que, hasta el momento, ningún estudio ha conseguido demostrar beneficios del uso de fármacos exclusivamente para elevar el HDL. Si el paciente no tiene LDL o triglicéridos elevados, no hay indicación de prescribir medicamentos solo con el objetivo de aumentar el HDL.

Por otro lado, elevar el HDL sin reducir el LDL en pacientes con LDL elevado tampoco parece aportar beneficios relevantes en la prevención de las enfermedades cardiovasculares.

La terapia de sustitución con estrógenos tras la menopausia ayuda a elevar el HDL. La suplementación de calcio y vitamina D también parece ayudar, pero los estudios han mostrado resultados contradictorios, y en este momento no existe un consenso sobre el tema.


Referencias



Dudas de los lectores sobre este tema

Preguntas reales enviadas por lectores y seleccionadas por el editor por su relevancia para este artículo.

Más comentarios de los lectores

  1. Luis

    Porque siguen llamando a las lipoproteinas LDL y HDL colesterol malo y colesterol bueno. Las lipoproteinas son el transporte del colesterol, pero no son colesterol, además el colesterol no es el que forma la plaza de ateroma, eso lo hace la lopoproteina de LDL en exceso. Lo que sucede es que se va a encontrar algo de la grasa colesterol porque la arteria o la vena estáa obstruida por la placa de ateroma formada por la LDL. Por favor, llamen a las cosas por sus nombre y no mezclen nada, porque el colesterol es solo uno, y todo el es bueno, porque sin colesterol no viviríamos. Y de lo que tienen que informar es que las tasas de colesterol (antes estaban entre 120 mg/dl y 290 mg/dl) y luego despues de varios cambios, las tasas normales Srm Colesterol entan entre (120 mg/dl – 255 mg/dl)

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    1. El texto está dirigido a la población no experta. La gente quiere información de forma objetiva, no largas y tediosas explicaciones de fisiopatología.
    2. Los términos colesterol bueno y malo están establecidos, ayudan a la población a entender cuándo hay mayor riesgo cardiovascular
    3. Aun así, el texto explica qué son las lipoproteínas.
    4. Deja de ser tan pesado.

  2. Martin

    Tengo HDL de 9, peso 108kg, LDL 67, VLDL 74, triglicéridos 370. Hipertenso y tomando bisoprolol, cómo aumento a valores normales el HDL? Es posible si estoy tan bajo?

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    Sí, es posible.

  3. raul alvarado

    mi colesterol VLDL SALIO de 14.0 es malo?

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    No.

  4. RAFAEL COBREROS LLAMAS

    tengo 24 de colesterol hdl y 90 de trigluiceridos?como puedo reducir esto?

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    De hecho, necesitas aumentar tu colesterol HDL, que es bajo.

Envíe su duda sobre este artículo

Escriba una pregunta clara, objetiva y relacionada con el tema del texto. Las dudas que también puedan ayudar a otros lectores tienen prioridad. Las preguntas sobre casos personales, solicitudes de diagnóstico u orientación médica individualizada pueden no ser publicadas.