¿Qué es la leucemia?
La leucemia es uno de los tipos de cáncer más comunes y puede afectar desde a niños hasta a personas mayores.
La leucemia es un tipo de cáncer que se origina en los leucocitos, también llamados glóbulos blancos, que son las células de nuestro sistema inmunitario responsables de combatir los gérmenes invasores.
Existen cuatro grandes tipos de leucemia, clasificados según el tipo de leucocito afectado:
- Leucemia mieloide aguda (LMA).
- Leucemia mieloide crónica (LMC).
- Leucemia linfocítica aguda (LLA).
- Leucemia linfocítica crónica (LLC).
En este texto abordaremos los signos y síntomas más comunes de la leucemia. Para conocer más detalles sobre la enfermedad, lea: Leucemia: causas, síntomas y tratamiento.
¿Cómo afecta la leucemia al organismo?
Antes de seguir con las explicaciones sobre los síntomas de la leucemia, es necesaria una breve explicación sobre el papel de los leucocitos sanos y de los leucocitos enfermos en esta enfermedad.
La producción de leucocitos se realiza en la médula ósea. En individuos sanos, estas células se producen de forma ordenada y controlada, según las necesidades del sistema inmunitario. En la leucemia, una célula sufre una mutación, volviéndose diferente de los demás leucocitos y pasando a multiplicarse de forma desordenada e incontrolable.
Los leucocitos son las células de defensa responsables de combatir los gérmenes invasores. Siempre que hay una infección, sobre todo de origen bacteriano, la médula ósea aumenta su producción para que el organismo tenga una mayor capacidad de defenderse.
Nuestra sangre posee, de media, entre 4.000 y 11.000 leucocitos por mililitro. Cuando hay una infección, este número puede superar las 20.000 células por mililitro. Este aumento de leucocitos recibe el nombre de leucocitosis y es una respuesta natural del organismo a las infecciones (lea: Hemograma | Entienda sus resultados).
La leucemia es un cáncer que se origina en la médula ósea, provocando una producción descontrolada de leucocitos. A diferencia de la leucocitosis que aparece en las infecciones, la leucocitosis de la leucemia es un evento anormal y perjudicial.
Los leucocitos de la leucemia son atípicos, incapaces de combatir agentes infecciosos. Si en las infecciones es habitual que los leucocitos estén alrededor de 20.000-30.000 células/ml, en las leucemias este número supera fácilmente las 60.000 células/ml, pudiendo llegar a más de 100.000 células/ml.
El leucocito que sufre la transformación maligna, es decir, se convierte en cáncer, pasa a multiplicarse de forma descontrolada, ocupando toda la médula ósea, pudiendo pasar a la sangre y a otros órganos.
Existen leucemias agudas, que son las que presentan mayor multiplicación y agresividad, y leucemias crónicas, que tienen una evolución más lenta, pudiendo tardar años hasta que aparezcan los primeros síntomas.
Hecha esta breve explicación, podemos pasar a la parte de los síntomas de la leucemia.
Signos y síntomas de la leucemia
Los principales signos y síntomas de la leucemia son:
- Fiebre.
- Sudores nocturnos.
- Pérdida de peso.
- Aumento de los ganglios linfáticos.
- Aumento del bazo.
- Cansancio.
- Anemia.
- Sangrados.
- Manchas moradas en la piel.
- Dolor en los huesos.
Fiebre
La fiebre en la leucemia puede estar causada por una infección oportunista que se aprovecha del hecho de que los leucocitos están enfermos e incapaces de defender al organismo. El paciente con leucemia es más susceptible a las infecciones. Sin embargo, lo más frecuente es que la fiebre se origine en la propia leucemia.
La fiebre de la leucemia suele durar varios días y tiene un origen oscuro, es decir, no se consigue encontrar una causa para ella. Esta fiebre puede ser alta y venir acompañada de escalofríos.
Síntomas B
Algunos pacientes con neoplasias hematológicas, como los linfomas y las leucemias, pueden presentar los llamados síntomas B, una tríada compuesta por fiebre, sudores nocturnos y pérdida de peso no intencionada.

Aumento de los ganglios linfáticos
La aparición de ganglios indoloros, sobre todo en las regiones del cuello, axilas, clavícula y en la fosa del codo, es un síntoma frecuente de la leucemia, principalmente de la leucemia linfocítica aguda (LLA) y de la leucemia linfocítica crónica (LLC), en las que más del 50 % de los pacientes presentan esta alteración. En la leucemia mieloide aguda (LMA), el aumento de los ganglios linfáticos es poco frecuente.
Aumento del bazo
El bazo es una especie de ganglio linfático gigante, cuya principal función es destruir las células sanguíneas viejas, defectuosas y con mal funcionamiento. El aumento del tamaño del bazo es muy común en las formas LMC, LLA y LLC, y puede provocar dolor en el cuadrante superior izquierdo del abdomen (lea: Dolor de barriga – Principales causas).
Cansancio y anemia
Como la proliferación de células cancerígenas es gigantesca, estas acaban ocupando toda la médula ósea, dificultando la producción de otras células sanguíneas importantes, como los eritrocitos (glóbulos rojos).
La disminución en la producción de eritrocitos conduce a la anemia, que a su vez provoca síntomas como cansancio, astenia, intolerancia al esfuerzo y palidez cutánea.
Sangrados y manchas moradas en la piel
Del mismo modo que la ocupación de la médula por células leucémicas provoca una disminución en la producción de eritrocitos, lo mismo ocurre con las plaquetas, otro tipo de célula sanguínea producida en la médula ósea.
Como las plaquetas son las células responsables del proceso inicial de coagulación sanguínea, es frecuente que los pacientes con plaquetas bajas presenten sangrados, sobre todo en las encías, y equimosis (manchas moradas en la piel). También pueden aparecer petequias, que son múltiples pequeños puntos rojos en la piel.
Dolor en los huesos
Como la médula ósea se encuentra dentro de los huesos, la expansión de clones malignos de leucocitos en su interior puede provocar dolor óseo. Otra causa de dolor óseo es la metástasis del cáncer al hueso, lo que provoca destrucción de este.
La mayoría de los síntomas descritos arriba aparecen en las formas agudas de leucemia. Por lo general, las leucemias crónicas se identifican en el laboratorio, mediante el hallazgo de una leucocitosis desproporcionada con respecto al estado clínico. Muchos pacientes descubren una leucemia crónica antes de presentar manifestaciones clínicas de la enfermedad.
Referencias
- Clinical manifestations, pathologic features, and diagnosis of acute myeloid leukemia – UpToDate.
- Overview of the clinical presentation and diagnosis of acute lymphoblastic leukemia/lymphoma in children – UpToDate.
- Signs and Symptoms of Acute Lymphocytic Leukemia (ALL) – American Cancer Society.
- Signs and Symptoms of Acute Myeloid Leukemia (AML) – American Cancer Society.
- Signs and Symptoms of Chronic Lymphocytic Leukemia – American Cancer Society.
- Signs and Symptoms of Chronic Myeloid Leukemia – American Cancer Society.
Dudas de los lectores sobre este tema
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Más comentarios de los lectores
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