¿Es posible tratar una infección urinaria con azitromicina?
La infección urinaria es causada habitualmente por bacterias. La principal responsable es Escherichia coli, que origina entre el 75 % y el 95 % de los casos. En algunos casos, otras bacterias como Klebsiella pneumoniae, Proteus mirabilis, Staphylococcus saprophyticus, Pseudomonas y Enterococcus faecalis también pueden estar implicadas.
La azitromicina no tiene una acción significativa contra ninguna de las principales bacterias causantes de infección urinaria, razón por la cual no suele utilizarse para este tipo de tratamiento.
Antibióticos comúnmente utilizados para tratar las infecciones del tracto urinario:
- Nitrofurantoína.
- Trimetoprima-sulfametoxazol (Bactrim).
- Fosfomicina.
- Cefadroxilo.
- Cefpodoxima.
- Levofloxacino.
- Ciprofloxacino.
- Norfloxacino.
- Amoxicilina con ácido clavulánico.
Explicamos el tratamiento de los distintos tipos de infección urinaria en el artículo: ¿Qué tomar para la infección urinaria?
¿Qué pasa si tomo azitromicina para una infección urinaria?
Dado que la azitromicina es un antibiótico habitualmente ineficaz contra las bacterias que provocan infecciones urinarias, lo más probable es que no haya ninguna mejora en los síntomas.
Además, su uso inadecuado mantiene el riesgo de complicaciones, como la progresión a pielonefritis (infección de los riñones), y suma la posibilidad de sufrir efectos adversos del medicamento, especialmente síntomas gastrointestinales como náuseas, vómitos, cólicos y diarrea.
¿Existe alguna situación en la que la azitromicina pueda mejorar una infección urinaria?
La única posibilidad plausible de que la azitromicina alivie los síntomas de una infección urinaria es si el cuadro corresponde, en realidad, a una uretritis causada por una infección de transmisión sexual, como la clamidia.
Las uretritis pueden provocar síntomas similares a los de una cistitis, como dolor al orinar. Por lo tanto, si los síntomas se deben a una uretritis por Chlamydia trachomatis —bacteria habitualmente sensible a la azitromicina— es posible que el tratamiento con este antibiótico resulte eficaz.
¿Para qué sirve la azitromicina?
La azitromicina se indica habitualmente para el tratamiento de infecciones respiratorias, de garganta, de la piel y algunas infecciones de transmisión sexual, como la clamidia.
En resumen, la azitromicina es eficaz contra diversas bacterias grampositivas y gramnegativas. Su espectro incluye:
Bacterias grampositivas:
- Streptococcus pneumoniae.
- Streptococcus pyogenes.
- Staphylococcus aureus (sensibles a la meticilina).
Bacterias gramnegativas:
- Haemophilus influenzae.
- Moraxella catarrhalis.
- Neisseria gonorrhoeae.
Otros microorganismos:
- Chlamydia trachomatis.
- Mycoplasma pneumoniae.
- Legionella pneumophila.
Explicamos con más detalle los usos de la azitromicina en el artículo: Azitromicina: qué es, para qué sirve y dosis.
Para más información sobre infecciones del tracto urinario:
- Cistitis (infección de la vejiga): qué es, síntomas y tratamiento.
- Pielonefritis: infección de los riñones.
- Uretritis: qué es, causas, síntomas y tratamiento.
Referencias
- Acute simple cystitis in adult and adolescent females – UpToDate.
- International Clinical Practice Guidelines for the Treatment of Acute Uncomplicated Cystitis and Pyelonephritis in Women: A 2010 Update by the Infectious Diseases Society of America and the European Society for Microbiology and Infectious Diseases – Clinical Infectious Diseases.
- Urinary tract infection (lower): antimicrobial prescribing – The National Institute for Health and Care Excellence (NICE).
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