Brucelosis: síntomas, transmisión y tratamiento


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Escrito por Dr. Pedro Pinheiro
Revisado y actualizado el 14 de enero de 2026

¿Qué es la brucelosis?

La brucelosis es una infección causada por bacterias del género Brucella, que se transmite de animales infectados al ser humano.

La forma más común de infección ocurre a través del consumo de productos lácteos crudos o no pasteurizados. Las bacterias también pueden transmitirse por el aire o por contacto directo con animales infectados, como ganado vacuno, ovejas, cabras, cerdos o perros.

Varias especies de Brucella pueden causar enfermedad en los seres humanos, pero cuatro de ellas son responsables de casi todos los casos reportados:

  • Brucella melitensis (aislada en ovejas, cabras y camellos).
  • Brucella abortus (aislada en ganado vacuno).
  • Brucella suis (aislada en cerdos).
  • Brucella canis (aislada en perros).

A nivel mundial, la mayoría de los casos en humanos son causados por B. melitensis, pero en algunos países de América del Sur, la especie más comúnmente aislada es B. abortus.

La infección humana por B. melitensis y B. suis suele ser más agresiva que las causadas por B. abortus o B. canis.

Los lugares con mayor incidencia de brucelosis son aquellos donde es habitual el consumo de leche de vaca y quesos de cabra no pasteurizados. Estos incluyen:

  • Europa meridional: Portugal, España, Turquía, Italia, Grecia y Francia.
  • Europa oriental.
  • México.
  • América Central y del Sur.
  • África.
  • Medio Oriente.

En todo el mundo se diagnostican anualmente alrededor de quinientos mil nuevos casos de brucelosis.

Transmisión

Transmisión de animales al ser humano

La brucelosis es una zoonosis, es decir, una infección transmitida de animales a humanos.

Las principales vías de transmisión de Brucella son:

  • Consumo de productos lácteos infectados que no fueron pasteurizados (leche, quesos, mantequilla o helados).
  • Consumo de carne poco cocida.
  • Contacto directo de la piel o mucosas con tejidos de animales infectados (como placenta o productos del aborto) o fluidos animales infectados (sangre, orina, semen o leche).
  • Transmisión aérea a través de la inhalación de partículas provenientes de las vías respiratorias de animales infectados (saliva, secreciones respiratorias u oculares).

La enfermedad afecta principalmente a personas con contacto cercano con animales de granja o que trabajan en la cadena de producción de lácteos, carnes y sus derivados.

Las profesiones con mayor riesgo de contagio por Brucella son:

  • Vaqueros.
  • Pastores.
  • Cuidadores de animales.
  • Cazadores.
  • Productores de carne, leche y queso.
  • Veterinarios.
  • Trabajadores de frigoríficos.
  • Trabajadores de laboratorios de microbiología que manipulan cultivos de Brucella o desarrollan vacunas.

Los animales más asociados a la transmisión de la brucelosis son:

  • Ganado vacuno.
  • Cabras.
  • Ovejas.
  • Cerdos.
  • Perros, especialmente los utilizados en la caza.
  • Ciervos.
  • Alces.
  • Bisontes.
  • Renos.
  • Camellos.

Transmisión entre humanos

Se han descrito casos raros de transmisión directa entre humanos por transfusión de sangre, trasplante de tejidos, contacto sexual, lactancia, transmisión de madre a hijo durante el parto o infección hospitalaria.

No hay evidencia de que Brucella se transmita entre personas a través de contactos cotidianos, como dar la mano, abrazos o incluso besos.

Síntomas

El período medio de incubación de la brucelosis es de 2 a 4 semanas, pero hay casos reportados con varios meses entre la infección y el inicio de los síntomas.

Los síntomas suelen comenzar de forma insidiosa, con fiebre, malestar general, dolores articulares y sudores nocturnos (con un olor fuerte y característico a moho).

En el examen físico es común encontrar el hígado y/o el bazo agrandados.

Signos y síntomasFrecuencia
Fiebre76 %
Debilidad68 %
Sudores nocturnos72 %
Dolor en las articulaciones80 %
Hepatomegalia50 %
Esplenomegalia29 %

El patrón de fiebre es variable; puede ser breve, con picos altos y escalofríos, o persistente, baja y prolongada.

Síntomas adicionales pueden incluir pérdida de peso, lumbalgia, dolor de cabeza, mareos, anorexia, dolor abdominal y tos.

En los análisis de laboratorio, es común encontrar elevación de enzimas hepáticas (TGO y TGP), anemia y linfocitosis.

Complicaciones

Algunas personas se recuperan espontáneamente, mientras que otras desarrollan síntomas persistentes, como fiebre y debilidad recurrentes durante semanas.

Las complicaciones surgen cuando la infección afecta órganos internos, como riñones, cerebro, huesos y pulmones.

Principales complicaciones de la brucelosis:

Enfermedad osteoarticular

La complicación más frecuente, presente en hasta el 70 % de los casos. Las formas más comunes son artritis periférica, sacroileítis y espondilitis.

La sacroileítis (inflamación de la articulación sacroilíaca) ocurre en hasta el 80 % de los casos con afectación osteoarticular.

La artritis periférica suele afectar rodillas, caderas y tobillos, que se inflaman, se calientan y causan dolor intenso.

La espondilitis (inflamación de las articulaciones de la columna vertebral) es grave y más común en personas mayores.

Tracto genitourinario

Segunda forma más común de brucelosis localizada, afecta hasta el 8 % de los pacientes.

En los hombres, se manifiesta principalmente como orquitis o epididimitis; prostatitis y abscesos testiculares son menos frecuentes.

En las mujeres, las formas más comunes son absceso tubo-ovárico, cistitis, nefritis intersticial, glomerulonefritis y absceso renal.

Sistema nervioso

Afectado en hasta el 5 % de los casos. Las manifestaciones incluyen meningitis (aguda o crónica), encefalitis, absceso cerebral, mielitis, radiculitis y/o neuritis (con compromiso de nervios craneales o periféricos).

Sistema cardiovascular

Ocurre en hasta el 3 % de los casos. Las manifestaciones posibles son: endocarditis, miocarditis, pericarditis y aneurisma micótico de la aorta o ventrículos.

La endocarditis es la complicación cardiovascular más común (1–2 %) y la principal causa de muerte atribuida a la brucelosis.

Pulmones

El compromiso pulmonar aparece en hasta el 2 % de los casos.

Las complicaciones incluyen bronquitis, neumonía intersticial, neumonía, nódulos pulmonares, derrame pleural, linfadenopatía hiliar, empiema o abscesos.

Alteraciones dermatológicas

Ocurren en hasta el 10 % de los casos. Incluyen erupciones cutáneas, nódulos, eritema nudoso, ulceraciones, petequias, púrpura, vasculitis granulomatosa y abscesos.

Embarazo

La brucelosis durante el embarazo se asocia con riesgo de aborto espontáneo, muerte fetal intrauterina, parto prematuro e infección intrauterina.

Diagnóstico

Debe sospecharse brucelosis en pacientes con síntomas típicos (fiebre nocturna, debilidad y dolor articular) y antecedentes epidemiológicos de contacto con animales o consumo de productos lácteos no pasteurizados.

Para confirmar el diagnóstico se requieren pruebas de laboratorio. Las más comunes son:

  • Cultivo de la bacteria a partir de sangre, orina, líquido cefalorraquídeo, líquido sinovial, pleural o tejidos (como médula ósea o biopsia hepática).
  • Serología pareada (búsqueda de anticuerpos contra Brucella).
  • PCR (detección del ADN de la bacteria en sangre).

La investigación en médula ósea es el método más confiable, aunque en la práctica la serología es la más utilizada por su facilidad.

Tratamiento

El tratamiento de la brucelosis se realiza con antibióticos durante un período recomendado de 6 semanas.

En general, los pacientes se recuperan completamente, pero si no se trata a tiempo, pueden quedar secuelas por complicaciones.

La tasa de recaída tras el tratamiento alcanza hasta el 15 %. Los síntomas suelen reaparecer en los primeros seis meses, aunque pueden tardar hasta un año.

Las causas incluyen uso de antibióticos incorrectos, duración insuficiente del tratamiento o abandono.

Las recaídas deben tratarse repitiendo el esquema antibiótico (ver más abajo).

Con tratamiento adecuado, la mortalidad es inferior al 1 %.

Adultos

Esquemas terapéuticos más recomendados:

  • Doxiciclina por vía oral, 100 mg cada 12 horas + Rifampicina por vía oral, 600 a 900 mg al día durante 6 semanas.
  • Doxiciclina por vía oral, 100 mg cada 12 horas durante 6 semanas + Streptomicina, 1000 mg al día por vía intramuscular o intravenosa durante los primeros 14 a 21 días.
  • Doxiciclina por vía oral, 100 mg cada 12 horas durante 6 semanas + Gentamicina, 5 mg/kg/día por vía intramuscular o intravenosa durante los primeros 7 a 10 días.

Niños mayores de 8 años

El régimen es el mismo, con dosis ajustadas al peso (sin superar dosis de adultos):

  • Doxiciclina por vía oral 4,4 mg/kg/día dividida en 12/12 horas + Rifampicina por vía oral 15 a 20 mg/kg/día durante 6 semanas.
  • Doxiciclina por vía oral 4,4 mg/kg/día dividida en 12/12 horas durante 6 semanas + Streptomicina 15 a 40 mg/kg/día intramuscular o intravenosa durante los primeros 14 a 21 días.
  • Doxiciclina por vía oral 4,4 mg/kg/día dividida en 12/12 horas durante 6 semanas + Gentamicina 5 mg/kg/día intramuscular o intravenosa durante los primeros 7 a 10 días.

Niños menores de 8 años

Tratamiento indicado: Trimetoprim-sulfametoxazol (Bactrim) 50 mg/kg/día + 10 mg/kg/día cada 12 h + Rifampicina 15–20 mg/kg/día por 6 semanas.

Embarazadas

Tratamiento recomendado: Trimetoprim-sulfametoxazol 800 mg + 160 mg/día + Rifampicina 600–900 mg/día por vía oral durante 6 semanas.

Prevención

La brucelosis es prevenible. Para reducir el riesgo de infección:

  • Evite consumir carne cruda.
  • Evite productos lácteos no pasteurizados (leche, quesos, helados).
  • Hierva durante 10 minutos cualquier leche no pasteurizada antes de consumirla.
  • Use guantes y gafas de protección al manipular animales o sus tejidos.
  • Cubra heridas abiertas al entrar en contacto con sangre animal.
  • Use ropa y guantes de protección al asistir partos animales.

Existe vacuna veterinaria contra la brucelosis. Si trabaja con animales, considere vacunarlos.

Lamentablemente, no existe una vacuna para humanos.


Referencias



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